¿Cansada del caos? El método KonMari te enseñará a conservar solo lo que te aporta alegría. Este método tambien te puede ayudar a ordenar tu hogar, cocina, coche y oficina de forma sencilla y efectiva. ¡Vive rodeado de lo que amas!
La pregunta es: ¿De verdad funciona o estás perdiendo tu tiempo? Tratamos las técnicas que Marie Kondo lista en su libro “La Magia Del Orden” y de verdad que sí funcionan siempre y cuando sigas los siguientes pasos:
Antes de empezar a organizar tu hogar, oficina, o habitación debes de fijarte una meta. La meta debe tener una fecha de expiración. No te servirá de nada empezar algo que no piensas terminar. Asimismo, asegúrate que las personas con las que vives, o las que visitan tu oficina, sepan que estas en un proceso de organización. Lo que hemos notado es que si las personas a tu alrededor no saben o no les importa que quieras organizarte, tus planes nunca serán fructíferos. Fuente: https://konmari.com/
El segundo paso es tener una idea, antes de empezar, de cómo quieras que se vea el área que piensas organizar. Si no tienes una idea del producto final, no sabrás cuándo ya terminaste tu labor. Tercero, haz un plan tentativo para mantener tu lugar ordenado. De nada servirá organizar tu lugar si luego vuelve al mismo nivel de desorganización.
Método de Limpieza y Organización KonMari
Saca Todo Lo Que Tienes. Empieza por tu ropa. La limpieza de tu ropero puede cambiar tu vida. Te sentirás mejor cuando uses ropa que amas y con la cual te sientas bien.
Saca todo lo que tienes para que veas la cantidad de ropa que tienes. Coloca toda la ropa en tu cama o en el lugar donde quepa toda. Busca en el resto de tu hogar cualquier ropa que tengas guardada en otro lugar. Debes asegurarte de colocar toda tu ropa en un solo lugar cuando decidas organizarla.
Este es el momento crucial. Revisa cada pieza. Asegúrate de que cada pieza esté en buen estado. No te olvides de chequear el material del que está hecha esta pieza. Quizá ese material te provoca alergia o te hace sentir calor. Si ya no piensas usar ropa de este material, es mejor que la pongas a un lado, ya sea para regalarla o venderla.
Luego que tengas toda la ropa en buena condición, empieza a medírtela. Sé sincera contigo misma. ¿De verdad piensas usar esta pieza otra vez? ¿De verdad vas a perder 10 libras para usar ese pantalón? Ya ese pantalón lleva 15 años en tu clóset esperando que pierdas libras. Si de verdad no piensas perder esas libras o si esa moda ya no te gusta, échalo a un lado.
Una vez tengas solo la ropa que te gusta, que te sirva y con la que te sientas bien, estarás lista para organizarla. El resto de las ropas que ya no te sirven, no te gustan, están dañadas, o te dan alergias debes de prepararte mentalmente para decirles «adiós». Primero, una por una, tócala y agradécele. Luego, colócala en una funda o en una caja y dónala. Existen muchas organizaciones que revenden ropa usada para ayudar a las personas necesitadas. Entre estas organizaciones se encuentran la Salvation Army y el Goodwill.
Ordena por categoría para tomar conciencia. Grupa toda tu ropa por categoría. Una buena idea es ordenar junto los abrigos, la ropa interior, la ropa de deporte, las prendas de verano e invierno, los zapatos, etc. Una vez lo agrupes, colócalos en cajones, cajas o estancias. De lo contrario, jamás serás consciente de la cantidad de cosas que tienes. La idea es que tomes consciencia de todo lo que tienes. Este es otro paso que te va a ayudar a decidir qué se queda y qué se va.
Un lugar para cada cosa. El caos y el desorden se crean cuando hay mucha cantidad de una misma cosa. También se produce cuando no tienes un lugar concreto para cada una de ellas. Como consecuencia, las vas dejando en cualquier rincón de casa.
Quédate solo con lo que te haga feliz. Este paso es muy importante. Lo importante es vivir cada día rodeada de las cosas que de verdad te gustan. De vivir rodeada de las cosas que te hagan feliz.
Cuando terminas de ordenar todos los espacios físicos, de repente te das cuenta de que también has ordenado ciertas cosas en tu cabeza. La fórmula es: Orden físico + orden mental = equilibrio